martes, 13 de enero de 2009

En terapia, de Rodrigo García

Ya tenía yo ganas de escribir un panegírico de esta serie, y miren ustedes por donde la entrega del premio como mejor actor principal en una serie de televisión a Gabriel Byrne, durante la edición de este año de los Globos de Oro, me ha dado la oportunidad de hacerles partícipes a todos de mi entusiasmo.

Como introducción decirles que el director de En Terapia es Rodrigo García: sí, sí, el mismo que dirigió Cosas que diría con sólo mirarla y Nueve vidas; (además, digno hijo de su padre, el escritor Gabriel García Márquez; esto lo digo bajito porque no sé si a él le gustará que se refieran siempre a su persona como el hijo de... ya ha hecho suficientes méritos); y  añadir que el productor es el actor Mark Walhberg, al que después de este alarde de buen gusto he empezado a apreciar y a mirar con otros ojos.

En terapia se estructura en cinco capítulos semanales ofreciéndonos en cada uno de ellos el desarrollo de una sesión entre un psicólogo y su paciente. Gabriel Byrne, encarna al psicólogo Paul Weston. Los lunes recibe en su consulta a Laura, una atractiva anestesista con problemas de relaciones sentimentales. Los martes acude a la consulta Alex, piloto de combate, que recurre a la terapia después de bombardear una escuela en Irak. Los miércoles se reservan para Sophie, una adolescente con tendencias suicidas. Los jueves son para el  matrimonio formado por el irascible Jake y la fría Amy que pretenden decidir durante la terapia si deben seguir adelante o no con el embarazo de ella. Y los viernes, finalmente, son para el propio Dr. Weston que después de diez años, reanuda las visitas a su terapeuta, acuciado por sus propios problemas familiares y sus frustraciones con los pacientes. El papel de Gina, la terapeuta de Paul Weston, lo encarna la maravillosa Diane Wiest.

Los escenarios de la serie son, de lunes a jueves la acogedora consulta del Dr. Weston; los viernes el elegante estudio de  Gina; y hacia el final de la serie aparecerá alguna escena rodada en exteriores y otro escenario en interior.

A simple vista puede parecer una serie aburrida, no tiene una acción trepidante y ni siquiera está rodada en un sin fin de llamativos escenarios, pero no, desde luego que no es una serie aburrida, porque esta no es una serie al uso, es algo fuera de lo normal, excepcional. La acción, entendida como una serie de acontecimientos, generalmente violentos, cuando se desarrollan de forma viva y agitada(*), aquí no existe; la acción recae en los diálogos, en las miradas, en el lenguaje corporal, en los silencios, creando así una atmósfera envolvente que mantiene alerta al espectador con todos los sentidos puestos en lo que está escuchando y viendo . Los cinco primeros capítulos resultan impactantes por lo novedoso del planteamiento y por lo que en ellos cuentan los pacientes, incluso en el quinto capítulo cuando Weston acude a su terapia te asombra descubrir lo difícil que él mismo resulta como paciente y cómo interpreta ciertos comentarios de sus pacientes. Después, los siguientes capítulos son un  in crescendo, la curiosidad por saber en qué va a derivar la terapia en cada caso atrapa, la tensión va en aumento, algunas sesiones resultan muy difíciles, incluso violentas,  y la intriga por descubrir si la terapia va a ser útil para el paciente hace que te rindas ante la evidencia de que no puedes esperar a que llegue la hora de emisión del capítulo correspondiente. 

Para algunos puede resultar impúdico que las cámaras entren en ese santuario que es la consulta del psicólogo; en el que el paciente debe sentirse seguro y a salvo de todo; como un Gran Hermano de ficción, aunque debo confesar que prefiero ésta ficción de En terapia  a la otra falsa realidad.

Ahora mismo, En terapia está siendo emitida por segunda vez en Fox TV, espero que pronto la emitan en una cadena pública y que todos puedan dsifrutrar de ella, saborearla, comentarla con sus amigos y compañeros de trabajo, interpretarla a su gusto y sacar sus propias conclusiones de cada sesión, de cada comentario y de cada gesto. Esperemos que la emitan a una hora decente y no la releguen a la franja horaria de la madrugada, como hicieron con series tan estupendas como Frasier.

* Diccionario del uso del español María Moliner. Gredos.

13 comentarios:

malvisto dijo...

Lucía: saludándote, deseándote un feliz año. Yo también he tenido mi peersonal escapada. Por otro lado, suena muy interesante, muy buena la serie, pero siendo de alguien por esencia colombiano, no entiendo por qué aquí no se conoce, ni siquiera se transmite. snig.

Un abrazo,

Noemí Pastor dijo...

Una se cree que se ve toda la tele y resulta que se le escapan las cosas que merecen la pena. Picaré. Besos, amore.

Diegogue dijo...

muy buena reseña, no he visto la serie, pero si capítulos de Six Feet Under y Los Soprano dirigidos por Rodrigo García, creo que tienes mucha razón al decir que a él no le debe gustar que lo llamen "Hijo de", si no que además, a la par de que ya ha hecho su propia obra, ésta no tie3ne nada que ver con la de García Marquez, lo cual le da a un más valor a su trabajo... habrá entonces que ver "En terapia"


otra cosa, vi en otro post que te gusta El Quinteto de Avignon de Durrell.. sabías que la edición española (la de Plaza y Janés), publicó los libros en desorden?

un saludo

Lucía dijo...

Hola Andrés, alegría de verte de nuevo. Todavía no he tenido tiempo de pasarme por tu casa, el regreso a la blogoesfera está siendo lento, pero en breve te hago una visita.
Besos.

Sí, Noemí, parece increible que todavía se encuentren cosas de calidad en la tele.
Bacioni, cara.

Diegogue, no me extraña que el Quinteto se haya editado en desorden, es un mal habito que tienen las editoriales y lo suelen hacer muy a menudo. ¡Menos mal que los cinco libros los podías leer en el orden que quisieras!
Un abrazo.

Esti dijo...

hace tiempo que me recomendó esta serie una amiga. Sin embargo, como tengo tanto tiempo y parece tan adictiva, he decidido mantenerla en standby hasta tenerla completita para ir a mi ritmo... Ademas gabriel byrne es... estupendo"!
Un abrazo

Salamandra dijo...

Ya la has liado.

Me terminaré enganchando a la serie.

Y tendré que esperar que a mi mujer le guste y podamos verla juntos. Si no tendré que verla en la "telemula" solito...

Gracias.

Lucía dijo...

Esti, Gabriel Byrne siempre me ha parecido muy atractivo, en la serie ya está mayorcete pero no ha perdido para nada su encanto.

Besos.

Salamandra, seguro que a tu señora le gusta y podréis verla cómodamente en el sofá.

Besos.

entrenomadas dijo...

Hola, Lucía,
pues no he visto la serie, no coincido con ella, con el horario.
Pero confieso que Gabriel Byrne me gusta mucho, pero mucho.

Qué gusto leerte!!!


BESOS Y AUGURI!!!

botón dijo...

No tenía ni idea de la existencia de esta serie!

Besazo, querida Lucía

Fernando dijo...

Me encanta Byrne. Sólo por ello merecería la pena ver la serie. Pero con los demás datos parece ya imprescindible.
Besos, Lucía.

39escalones dijo...

Pues no sabía nada en absoluto de esta serie ni de quienes intervienen en ella, pero te aseguro que si se me pasa por delante de los ojos no me la pierdo.
Detecto, por cierto, un "tufillo terapéutico" deudor de The Sopranos, intuyo, esas sesiones de Peter Bogdanovich y tal...
Un abrazo.

Lucía dijo...

Entrenónmadas, Botón, Fernando, ¡a animarse todos y a ver la serie, que no tiene desperdicio!

39 Escalones, no sé qué decirte, tanto que dicen que Los Soprano son la mejor serie de toda la historia, ya mí no me pareció para tanto, hubo momentos en que me aburría.

Baci per tutti!

Elena dijo...

Sólo he visto los dos primeros capítulos y me ha gustado mucho. Me parece inteligente y muy interesante. Seguiré viéndola e intercambiaremos impresiones.

beso