martes, 22 de abril de 2008

LABoral (unO)

Este fin de semana pasado se ha celebrado el primer aniversario de la Laboral Centro de Arte y Creación Industrial. Fueron tres jornadas de puertas abiertas con inauguración de exposición y concierto incluidos. No sé de dónde saqué la valentía para salir de casa y coger el tren hasta Gijón (el tiempo tormentosos invitaba a quedarse en casa leyendo); llegué allí luchando contra los elementos, como bien atestiguan las fotografías, pero mereció la pena. Les ofrezco un resumen de lo que más me gustó de la exposición Emergentes, un proyecto de 10 artistas latinoamericanos. (La boutique de Marx no está dentro de la exposición Emergentes, pero es lo primero que se ve al entrar a la LAB).

El colectivo artístico PSJM, formado por Pablo San José y Cynthia Viera, ha registrado la marca Marx®, como una empresa de moda y accesorios. El próximo 28 de marzo abren una boutique-exposición en el Centro de Arte Laboral de Gijón para vender una colección con la firma y -ojo- el rostro del enemigo más feroz del consumismo: Karl Marx.

"El eslogan de nuestra marca es 'Haz como nosotros, sé diferente', casi lo mismo que repiten las grandes multinacionales, mientras ponen a la venta productos en serie", afirma San José... El País.

Rafael Lozano Hemmer: Almacén de corazonadas, 2006.

Almacén de Corazonadas es una instalación interactiva que invita a los visitantes a registrar mediante una interfaz el ritmo de los latidos de su corazón. Cada uno de los casi cien focos dispuestos en el espacio de exhibición centellea a un ritmo distinto. Un aparato, compuesto por dos tubos metálicos conectados a un foco, detecta con unos sensores el pulso cardiaco del participante y de inmediato pone al foco de la interfaz a centellear al ritmo exacto de su corazón. En el momento en que la persona suelta los tubos el patrón de centelleos se va del foco de la interfaz a los focos que integran la instalación. Cuando el visitante número 89 registra su pulso, el latido del primer participante por fin desaparece y así se van reciclando los patrones. Almacén de Corazonadas fue diseñada para transformar la sala de telares de la antigua fábrica "La Constancia" de Puebla (México) y presentada allí por primera vez en el año 2006.

Allí se quedó registrado el latido de mi corazón. Un centellear rápido y agitado.

Fotografías: Lucía.

12 comentarios:

SONIA FIDES dijo...

Lucía, cada vez me gusta más la fotografía, me parece microvidas que luchan por no pertenecerle a nada. Desde siempre me he comprado cámaras chulis pero soy un desastre para la fotografía, sólo Paris se rinde a mi cámara, pero no es mérito mío, es sólo que ELLA es la mujer más fotogénica del mundo.

Gracias por las fotos y por no dejar que las gotas de lluvia de ese día, en que luchabas contra los elementos no, tuvieran una vida extraorinadario y no el ordinario final que se espera cuando se dejan caer sobre la tierra porque nadie de fijó en ellas.

Un abrazo súper.

Noemí Pastor dijo...

Original, estimulante y divertido.

malvisto dijo...

Esta vez la expo tuvo una agradable y estimulante manera de contradecirte el que te quedaras en casa leyendo. Lo que más me gusta de esta clase de eventos es que la pintura cobra menos importancia, y más otros medios artísticos: es que la pintura es de lo que menos me gusta del arte.

besos,

Salamandra dijo...

Me parece particularmente atractiva la idea de los latidos. Muchos a la vez, parecidos pero no iguales. Además de hacer público algo que es profundamente íntimo.

Gwynette dijo...

Allí se quedaron los latidos de tu corazón ? :-)..pero cuando desmonten la instalación se perderán?.
Ya solo como instalación me encanta !!

Besitos

Esti dijo...

esos pálpitos centelleantes son maravillosos!

cacho de pan dijo...

el capitalismo puede con todo, hasta con lo tótems icónicos del comunismo.
va de viajes, por lo visto.
qué maravilla ver llover.
aquí seguimo secos y soleados.
un abrazo.

Chechu dijo...

Qué gusto por las cosas con clase, por la cultura en general. Interesante como siempre. Saludos.

ANA dijo...

Ingenio!, y un nombre precioso este del "Almacén de corazonadas", me gusta.
Un beso
ana.

El lenguaraz dijo...

Le envidio la determinación madame, siempre que llueve, no puedo evitar sentarme a mirar el espectáculo, y menos si tengo como alternativa, desplazamientos en tren y paraguas. Menos mal que la tengo a Ud. como avandadilla.

Francisco Machuca dijo...

Muy interesante,mi querida Lucía.Me han cerrado el ciber de la esquina,y no veas lo difícil que se me hace escribir en mi blog.

Besos y un fuerte abrazo.

Fernando dijo...

Qué hermoso registro de latido.
Presumida ;))
Un beso.