domingo, 11 de mayo de 2008

El gran arresto, de Ken Bruen

Esperaba la publicación del tercer libro sobre el detective Jack Taylor de Ken Bruen pero me llevé una sorpresa cuando de paseo por mi librería habitual encontré en la estantería de novedades el primer libro sobre los policías Roberts y Brant, sin dudar me lo llevé a casa.

Hay ligeras diferencias entre las dos series:

Jack Taylor fue expulsado de la policía por su alcoholismo, ahora es detective privado y cocainómano. A Roberts y a Brant están a punto de expulsarles de la policía, aunque no precisamente por darle a la priva: son agresivos, violentos, brutales durante los interrogatorios, racistas, machistas... Cosas que se aceptan hasta cierto punto en la División Especial, pero ellos ya han pasado el límite. En palabras de Brant: Nací cabreado y ha ido a peor.

Taylor ejerce su profesión en su ciudad natal Galway (Irlanda), Roberts y Brant en Londres.

Taylor trabaja solo, no tiene compañero, pero no se vayan a pensar que porque Roberts y Brant trabajen juntos se llevan bien al estilo de otros protagonistas de novela negra, como por ejemplo, Rebus y Clarke del escritor Ian Rankin. De eso ni hablar, estos no son ni amigos ni camaradas, su relación está siempre a punto de llegar a las manos. Parecía que nada les gustaría más que darse de hostias. Y ya había sucedido. Aquella tensión era pura química. 

Después de esta pequeña introducción supongo que se estarán preguntando de qué va El gran arresto. Pues precisamente de eso: R&B (Ritmo y Blues, que es así como les llaman en la comisaría) necesitan hacer un arresto importante, concretamente El Gran Arresto que los redima de todas las barbaridades que han hecho y que convenza a los jefazos de que a pesar de todo no pueden echarlos.  Las oportunidades no les van a faltar: una banda se dedica a asesinar a traficantes de droga y a colgarlos de las farolas de la ciudad; y un asesino en serie está liquidando uno a uno a los componentes del equipo inglés de críquet.

¿Serán capaces de conseguirlo? ¿O la desidia y la irresponsabilidad de la que suelen hacer gala podrán con ellos? 

El gran arresto. Ken Bruen. Ediciones Pàmies. Traducción de Marta Cabarcos.

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10 comentarios:

Fernando Sarría dijo...

yo tampoco te olvido...besos Lucía.

Tony dijo...

Feliz Domingo, Luçía.

M.M. dijo...

Habrá que conseguir el libro para leerlo Lucía, siempre tus recomendaciones son de primera.

Un abrazo enorme y volver a leerte siempre es un placer.

M.M.

Buen comienzo de semana.

Piel de letras dijo...

Seguramente que lo conseguirán, se reivindicarán y la novela tendrá un final que deje conformes a los lectores ;·)

Besitos, señorita Lucía.

39escalones dijo...

A mí me cansa un poco que los detectives o policías respondan al tópico del tipo bebedor, fumador empedernido (o algo más), o violento, pendenciero, etc. Tampoco han de ser como Miss Marple, pero no sé. A veces me da la impresión de que una convención de detectives y policías de novela negra daría más para un congreso psiquiátrico o de dependencias varias que un congreso sobre criminología. ¿Para cuándo un detective que baje a comprar el pan en chándal los domingos?
De todos modos, apuntado queda.
Un abrazo

Esti dijo...

Necesito sacar tiempo para leerme uno de estos. Lo echo de menos...

MK dijo...

Debe de existir un detective que baje a comprar el pan , en chandal los domingos...pero no sé si sería atractivo .No por nada ...sólo que quizás entonces nos empezaríamos a preguntar que diablos hacemos con nuestras vidas si encima de bajar a buscar el pan en chandal los domingos ni tan solo tenemos la emoción en nuestras día a día.. de ser por lo menos detectives privados...

Francisco Machuca dijo...

Lucía no conozco la novela.Precisamente hoy voy a la ciudad para comprar libros.Lo hago dos veces al mes,y creeme,es un día muy especial para mi.Recorro las librerías de viejo,los cafés y los parques.Hoy hace un día magnífico.En fín,que ¿puedo pedir de más? Buscaré El gran arresto.Titulo curioso.Hoy no me he presentado al trabajo;me he librado de ese gran arresto que es la miserable vida laboral para sentir que éste día me pertenece.

Besos y un fuerte abrazo.

Lucía dijo...

¡Con lo divertido que es que sean unos crápulas!

Francisco, tú sí que sabes vivir bien.

Besos para todos.

Noemí Pastor dijo...

A ver si este verano le hago un huequito. Gracias por la recomendación.