viernes, 4 de enero de 2008

Cántico

 

 

 

Gocémonos, amado,

y vámonos a ver en tu hermosura

al monte y al collado,

do mana el agua pura;

entremos más adentro en la espesura.

 

Cántico espiritual. San Juan de la Cruz.

 

Fotografía: Miscelánea. Lucía. Les invito a mi galería fotográfica. (Barra de la derecha).

15 comentarios:

samuel ordet_ dijo...

San Juan de la Cruz es una de las razones por las que la vida merece realmente la pena. La hondura de su poesía es inexpresable, me llegan muy dentro sus palabras, creo que ni el cine puede expresar o no lo ha logrado en mi opinión, su cántico. "La noche oscura" de Saura, es un buen intento. Gracias por compartir esta joya. Saludos y abrazos.

39escalones dijo...

No sabía nada San Juan de la Cruz... ¿Has visto "La noche oscura", de Saura?
Oye, tienes una galería fotográfica que es toda una exposición. Hay de todo, como en botica, pero abundan las imágenes hermosísimas.
Besos

Sonia Fides dijo...

Lucía, San Juan me fascina, me gusta mucho más que Fray Luis, creo que está injustamente infravalorado. Me ha encantado reencontrarme con él después de tanto tiempo y comporbar que sigue emocionándome la fiereza de su calma.

Un abrazo

Juan Manuel Macías dijo...

El mejor poeta, sin duda, en lengua castellana. Y, al margen de la lengua, yo diría que es el mejor poeta de todos junto a mi querida Safo.

Un feliz año, Lucía. Besos.

Ajenjo dijo...

Bellas fotos las suyas. La imagen 16 del Jardín Botanico de Gijón es exquisita.

beso
A

Juan Manuel Macías dijo...

Ah, y que se me olvidaba...Muy buenas las fotos de la galería.

Eryx Bronte dijo...

UFFF!!!!...GOCEMOS PUES...BESOS.

ERYX

mandarina azul dijo...

Lucía, San Juan de la Cruz nos podrá gustar más o menos, pero es la sinceridad de sentimientos hecha palabras.

Tus fotografías... toda una sorpresa. No sabía que también te atrevías con la cámara, ¡y con menudos resultados!

Me ha encantado la fotografía de la máquina de escribir. Me llaman mucho la atención las máquinas de escribir antiguas. La de la foto, ¿es tuya? Una joyita.

¡Un beso!

Francisco Machuca dijo...

Son una fotos estupéndas Lucía.Hace un par de años entuve en la magnígica ciudad de Segovia y pude ver la tumba de San Juan de la Cruz.En la misma iglesia compré un volúmen de su poesía y me pareció extraordinaria.Recuerdo que empecé a leerla en el mismo momento que salí de la iglesia;paseándo por la Alameda,junto al río Eresma.Fue todo un alumbramiento de los sentidos.
Gracias por recordármelo.
Besos y que tengas muchos regalos ésta noche.

Fernando S. dijo...

entrar en la espesura para gozar?...Lucía esto parece mi blog..besos.

malvisto dijo...

Lucía: esta vez que paso sí he podido ver tu galería. La baro y lo primero que hago es ir al blanco y negro. No sabes lo que me gustan las fotos de pocillos, tazas, platos.... Muy bonito.

besos,

Miss Missing dijo...

Me encanta las fotos... ¿Dónde has hecho al que tienes titulada como ventana (en misceánea)? No sé porqué pero me atren las ruinas...

Miss Missing dijo...

Y hablando de máquinas de escribir, el otro día ví una Underwood en un café y ahora me la encuentro aquí, a veces son agradables las coincidencias. :)

ANA dijo...

¿sólo místico? ¿Se puede llegar a conocer esa llama a través de un profundo sentimiento religioso?
(Eso fue lo que comentó Fernando G.P. en mi entrada de San juan de la Cruz, Llama de amor viva.)

Creo que sí, aunque realmente sus versos dejarán lugar siempre a esa duda...

Una galería preciosa.
un abrazo,
ana.

Lucía dijo...

Gracias por vuestros amables comentarios sobre las fotografías, son simples simulacros de aficionada.
La máquina de escribir pertenecía al abuelo de mi cuñado y ahora la tiene él, pero ya me ha dicho que me la deja en su testamento.
Ayer mismo descubrí que me gustaba fotografiar tazas, veremos hacia dónde se encamina este gusto.
La ventana pertenece a uno de los preciosos chalets, ahora abandonados, que hay en el recinto de la Fábrica de Armas. Era donde antiguamente vivían los ingenieros. La fotografía del post de hoy es de uno de los jardines. No se puede pasar al recinto pero desde la calle, entre las rendijas de la valla, se puede hacer algún que otro descubrimiento.