sábado, 15 de diciembre de 2007

Éxtasis


[Sin fecha, hacia 1964]

El éxtasis intelectual al que he tenido acceso desde la primera infancia. Pero el éxtasis es el éxtasis.

El "deseo" intelectual es como el deseo sexual.

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6.085 ejemplares se han vendido de Contra la interpretación
1.915 ejemplares quedan de la primera edición

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[George] Balanchine, el último genio de la modernidad.


Diario. Susan Sontag. Traducción de Aurelio Major. GRANTA.

Who cares? George Gershwin. Bailarina, Simone Clarke. Coreografía de George Balanchine.

9 comentarios:

cacho de pan dijo...

un bello regalo para el fin de semana. gracias

samuel ordet_ dijo...

casi es delito no escuchar la música (este ordenador es así de moderno... no oír a Gershwin, intento imaginármelo) pero la coreografía es maravillosa, y Susan Sontag, qué grande, y qué razón tiene Sontag cuando dice que en el ballet se sufre el mayor de los entrenamientos y sacrificios no sólo por las largas horas de ejercicios, el cuidado de la dieta y todo eso, sino porque a diferencia de los deportistas (que pueden mostrar el esfuerzo y el dolor) el ballet obliga a que todo el esfuerzo no se vea jamás, a que parezca surgido de la alegría de vivir solamente cuando la belleza y alegría de vivir que transmite la danza surge de la propia alegría de vivir y de un esfuerzo titánico e invisible para la mayoría, que casi nadie es capaz de realizar... me parece una de las bellas artes más admirables que existen y menos valoradas tanto por la entrega que supone como por la complejidad, dificultad y creatividad que llevan aparejadas... una suerte que compartas esta maravilla. Saludos y abrazos.

Botón dijo...

Sí. También creo que el "deseo" intelectual se acerca al "deseo sexual"...

Besos, Lucía

ANA dijo...

Eso es, parece tan natural que casi parece que no hiciera ningún esfuerzo, que el viento la moviese.
Precioso video Lucía. Ella es una maravilla, no le quito nada a la música, que es bonita, pero ella esta magistral.
gracias y un abrazo,
ana.

Francisco Machuca dijo...

Buenos días Lucía.
No sé si es lo mismo el deseo intelectual y el deseo sexual.Lo primero es que no me gustan mucho la mayoría de los intelectuales porque confunden siempre este concepto con la inteligencia,que és otra cosa.Yo prefiero tener deseo de entendimiento.Y, bueno,respecto a lo sexual,mejor no te lo cuento,para éstos temas soy todavía muy pudoroso.
Magnífico post,con la Sontag incluida,y, tú,evidentemente.
Muchos besos.

39escalones dijo...

Creo que el deseo es más fuerte que su apellido, sexual o intelectual, su fuerza es tremenda. Y si es a la vez intelectual y sexual...
Cuánta genialidad junta en una misma entrada y con qué sutilidad la has mezclado. Me descubro las calvas.
Besos.

Noemí Pastor dijo...

Siguiendo con la reflexión de Sontag, a mí me sucede que, cuando me seduce un texto, lo tengo que traducir. Es una forma de apropiarme sexualmente de él.

Viuda de Tantamount dijo...

Precioso...un lujo¡¡

Al margen del video...no creo que la energia sexual y la creativa pasen por los mismo circuitos...

Me suena que era Picaso uno de los convencidos.

B x C

Fernando dijo...

El éxtasis es esta entrada con el vídeo.
Sin inteligencia ningún placer es placer verdadero; ni siquiera el sexual. Para mí.
Gracias por este regalo.