martes, 20 de noviembre de 2007

Kroke Band

Es difícil hablar de un concierto como este sin parecer sensiblera o caer en típicos tópicos. Entonces ¿cómo explicar lo que vi y escuché ayer para que ustedes capten aunque sea una ínfima parte de su esencia?
Podría decirles que la tan deseada alquimia de mi post anterior se produjo durante las dos generosas horas del concierto, que el tiempo se paró y el oro surgió de cuatro instrumentos musicales, traspasó el espacio y caló mi piel, el pulso se aceleró y conteniendo la respiración, clavada a la butaca, las hermosas canciones y la ejemplar interpretación  se apoderaron sin esfuerzo de mi voluntad.
Podría decirles que Tomasz Kukurba ha debido de aprender a tocar la viola en el cielo y en el infierno alternativamente, en sus manos el instrumento alcanza dimensiones inusitadas llegando, unas veces, a tocarla como si fuese una guitarra eléctrica, y otras, como un delicado objeto de cristal. Y, cual encantador de serpientes, en el momento álgido del concierto, surge de su bolsillo una pequeña flauta con la que me desarma definitivamente y me hace preguntarme si ese momento es real o una visión ancestral.
También podría decirles que la síntesis que logra el acordeón de Jerzy Bawol es perfecta, exacta, impecable; que el bajista Tomasz Lato consigue arrancar cantos de ballena a las cuerdas de su bajo, o que el percusionista, Tomasz Grochot colabora fielmente con sus detalles imprescindibles para mantener el camino de la banda.
Pero nada de todo lo que pueda decir reflejaría fielmente y con exactitud lo que sucedió, lo que oí y lo que vi; no se ha formulado aún el lenguaje necesario para describir la alquimia. No pierdan esta oportunidad de enriquecerse. 

Página oficial de Kroke.


Kroke - Time - Live at Urkult Festival Sweden 2004
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10 comentarios:

39escalones dijo...

Son bue-ní-ssssi-mos. Qué envidia.
Besos

entrenomadas dijo...

Te comprendo, algo parecido sentí cuando escuché hace poco en directo al gran pianista Gregory Sokolov.
Sali echa un mar de emociones.
Y todas eran buenas.

Besos, Lucía

Azul Caleidoscopio dijo...

Tu descripcion me parecio maravillosa, instrumentos como objetos de cristal, cantos de ballena. Voy al link a conocer mas de ellos, gracias.

Francisco Machuca dijo...

Son estupéndos.No los conocía.Confieso que soy algo carrozón en esto de la música,siempre anclado en las mismas cosas.Hay tanto para descubrir que me dá miedo.
Besos Lucía.

malvisto dijo...

Sobre la música viva y en vivo es imposible de hablar: sentarse allí y que la lenta madeja sonora te vaya envolviendo. Caramba... lo que siento frente a un espectáculo que me hace mover lo pies debajo de la silla: es como si hubiera dejado una costra más de mi yo; que me hubiese pasado el peine y me hubiera puesto del todo guapo para el mundo. (Caramba, perdona la falta de modestia, jejeje)

besos.... y qué maravilla, algún día vamos un grupo grande.

Fernando dijo...

Ya. Saliste como en un plano paralelo pero distinto a lo que llamamos realidad, y muy ajeno a la descripción mediante nuestro lenguaje. Algunas cosas (la música, especialmente) tienen ese efecto secundario.

Fernando Sarría dijo...

hermosa música!!...besos...yo he dejado algo más clásico en el mío y algo que me recuerda tu nombre en el crepusculario...

Piel de letras dijo...

¡Genial, Lucía!
¿Estuviste ahí?
¡Qué emoción!
Esa música hechiza :o)

Besos

Argonauta dijo...

Confieso que no conozco la Kroke Band. Pero después de leerte me han entrado ganas de conocerla...

Un abrazo.

Tesa dijo...

No los conocía, pero me han gustado mucho y además los incluiré en el libro sobre instrumentos de cuerda que estoy escribiendo, bueno incluiré a Tomasz Kukurba con su viola, y me encanta cómo lo describes en otra entrada que hiciste sobre él, así que con tu permiso te usaré de inspiración para poner unas palabras sobre él y recomendar a los niños que escuchen a esta banda.

En cada instrumento procuro poner algún interprete que no sea "clásico", y no tenía nada para viola.

Así que mil gracias y mucha suerte con tu primer concierto.

Besos, Lucía