domingo, 20 de mayo de 2007

Sobre Monterroso


Se cuenta que en una recepción de mucha gala- zapatos brillantes, lamés y lentejuelas- le presentaron a la mujer de un embajador, o un banquero, o alguien, diciendo que era el autor del conocido cuento del dinosaurio. La señora le tendió la mano con indolencia, agitó un par de veces las pestañas pintadas de rímel como el casco de un petrolero, y dijo: "Ah, el cuento del dinosaurio, recién lo estoy leyendo, ya le contaré cuando termine". Nadie dijo nada, naturalmente, pero hay que reconocer al comentario cierta falta de oportunidad suicida tratándose de un cuento que tiene siete palabras, cuarenta y cuatro caracteres, veintiuna consonantes, veintidós vocales, tres tildes y una coma - "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"-, y que pasa por ser el más corto de la historia de la literatura, tan corto que una señora decente puede leerlo de un tirón mientras suspira.

"39 Escritores y medio". Jesús Marchamalo y Damián Flores. Editorial Siruela



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Yo aún no me he decidido a empezarlo, lo reservo para las vacaciones.

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7 comentarios:

Manolo Villarroel dijo...

Esto me suena a lo que una alegre chiquilla de la sección femenina, hoy primera dama de una ínsula de por el centro a la derecha, por aquel entonces ministra de la cosa cultural , acerca de su entrañable y asiduo trato con una tal Sara Mago.

feliz año

y prospero primer comentario

David Hidalgo dijo...

Muy buena la anécdota. No la conocía. Por cierto, me gustan mucho Monterroso y sus microcuentos.

Gwynette dijo...

Buenísimo !..lo que hace la incultura. Pero los hay que piensan: antes muerta que callada ! jajajaja

Saludos de alcachofa

39escalones dijo...

Menuda elementa esta mujer... A lo mejor se pensaba que había escrito "Parque Jurásico" o algo peor...
Saludos

Noemí Pastor dijo...

Pues yo creo que la señora le estaba vacilando a Monterroso.

Lucía dijo...

Puede que sí o puede que no. Eso solo lo sabe la señora en cuestión.

Azul caleidoscopio dijo...

Reconociendo que no sabemos podemos aprender tanto mas ademas de la relajacion implicita de la sinceridad. Saludos.