jueves, 31 de enero de 2008

Filete grande y jugoso


Filete grande y jugoso a la Ernie's

La única carne jugosa y delicada es la carne roja de ternera de primera clase, es decir, que tiene que llevar un mínimo de catorce días colgada en la cámara frigorífica. El filete más jugoso y exquisito se corta del solomillo, como el chateaubriand: del centro del solomillo. Lo mejor es freírlo o hacerlo a la parrilla. Debido a su grosor, el centro puede -y debe- quedar sangrante.

Para dos personas:

  • Doble filete de lomo (400-800 g)
  • Caldo de carne (o vino)
  • Mezcla de aceite y mantequilla

Untar la carne con los dedos mojados en aceite (¡no golpear!), después freír con una mezcla de mantequilla y aceite en una sartén de cobre de media altura y fondo grueso, que impida que la grasa salpique. Hervir el jugo junto al vino o el caldo de carne, hasta que se forme una salsa cremosa. De guarnición se pueden tomar patatas, fritas o asadas con mantequilla, verduritas de todo tipo, tomates a la parrilla y frescos. Como acompañamiento se recomienda un Borgoña tinto o un Beaujolais no demasiado joven.


El libro de la cocina de Hitchcock. Berndt Schulz. Editorial Temas de hoy.

Dedicado a Alfredo, director y productor de 39 Escalones.

lunes, 28 de enero de 2008

Roma


Evol
Cargado por blogdenikkos

EVOL. Dirección de Chris Vincze.


Que soy nuevo de viejo, de vejeces

en nuestro amor, amor, que nunca empieza,

que nunca acaba, amor, que nunca acaba.


Versos de pronto. Música de lobo. Carlos Edmundo de Ory. Círculo de Lectores.

sábado, 26 de enero de 2008

Fondos soberanos

El País 24-1-2008


En mi discurso de ingreso en la Real Academia digo: "Aquel Tánger de los años veinte, donde transcurrió mi infancia, era ciudad internacional, en la que convivían en igualdad todos los países. Los chicos llegábamos al colegio con diversas lenguas maternas, comprábamos golosinas con monedas diferentes, celebrábamos varias fiestas nacionales e incluso nuestro descanso semanal se repartía entre los días sagrados de las tres religiones". El viernes la celebraban los musulmanes, el sábado era el día de los judíos y el domingo el de los cristianos. "Ahora bien, en medio de aquella cosmópolis se alzaba una isla rodeada de muro y puertas; el recinto donde los moros del campo vendían hortalizas y otros productos frescos bajo cañizos con ramajes frecuentemente mojados para resguardarse del sol. Se vendía y se gritaba en árabe y sólo se admitía moneda hassaní del imperio marroquí. Mi madre la obtenía, antes de entrar, de los cambistas judíos sentados a la puerta, cada uno detrás de su cajón-mostrador, con una pizarra anunciando las cotizaciones del día. Así en el corazón de la ciudad moderna e internacional se pasaba de pronto a casi la Edad Media y a lo que luego aprendí a llamar Tercer Mundo."


Escribir es vivir. José Luis Sampedro. Editorial Areté.

boomp3.com

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jueves, 24 de enero de 2008

Misterio de la familia

Mariposa monarca


Y allá fuimos en tren, en segunda (fórmula ésta de la clase también muy democristiana), Silva, Ruiz Gallardón, Ruiz Navarro, Álvarez Miranda, Vidal y alguno más que tal vez no recuerde.

Llegaba el tren a Málaga por la noche, y el obispo nos esperaba con la cena sobre la mesa. Nada más sentarnos, un familiar dio un golpe en un libro de horas y anunció: "Comienza el gran silencio". Y a partir de ahí, don Ángel Herrera nos impartió por sorpresa unos ejercicios epirituales de principio y fundamento. Estupendos ejercicios -don Ángel era un magnífico orador- pero de política, nada. "Federico, claridad. Que a veces parece como si Cristo nos hubiera enseñado a decir, claramente, sí o no a todos, menos a algunos demócratas cristianos" (por ejemplo a los del PNV, habría añadido hoy).


Pláticas de familia. 1878-2003. Leopoldo Calvo Sotelo. La esfera de los libros.

martes, 22 de enero de 2008

Una novela de barrio, de Francisco González Ledesma

Barcelona, año 1975: durante el atraco a un banco mueren el guarda jurado y un niño de tres años. Uno de los atracadores, Omedes, logra huir con parte del botín. El otro, Leónidas Pérez, es detenido.

Barcelona, año 2007: el Omedes aparece muerto en la antigua casa de citas que frecuentaba cuando era joven. El caso es encargado al inspector Méndez, buen conocedor de las calles del viejo barrio. Tras las primeras averiguaciones llega a la conclusión de que el móvil del crimen es la venganza y que el padre del niño, David Miralles, es el responsable del asesinato. Pero de momento Méndez no puede detenerle porque no tiene ninguna prueba. El otro atracador ha cumplido su condena y está en libertad, sólo es cuestión de tiempo que Miralles lo encuentre o que el atracador, para salvar su vida, se adelante y acabe con él.

La triste historia de este padre que no puede olvidar a su hijo, empeñado en mantenerlo con vida, se entreteje con las historias  de los demás personajes hasta acabar encajando con la perfección de un reloj: Ruth, la vieja madame del barrio, enferma de cáncer terminal; su ex-pupila Mabel que ha recuperado la esperanza en una vida mejor; Eva, la conflictiva joven a la que Miralles ayudó a salir de las calles y que ahora es su ayudante. Y Méndez, que nos cuenta la historia de Barcelona, y la suya propia al fin y al cabo, a través de diálogos brillantes e inteligentes, cargados de ingenio.

 

 

-A la paz de Dios, señor Méndez. Hacía tiempo que no se le veía. Yo empezaba a pensar que no le había sentado bien el licor ecológico.

-Lo que no me sentó bien fue la última comida. Unos filipinos inauguraron un comedero en la calle Unión, donde antes había una casa de gomas, e invitaron a las autoridades al evento. Los jefes dispusieron que la única autoridad que asistiría sería yo.

-También es mala leche, señor Méndez.

-El menú costaba seis euros.

-También son ganas de anticiparle el entierro. Y no me diga que el menú era de esas especialidades filipinas, señor Méndez, o sea, moluscos capturados en la isla de Cebú.

-Era de cangrejos y algas. Y las algas tenían la virtud de ser bronceadoras, o sea, que las comías y te ponías moreno. Vinieron los de TV-3, y el cámara se puso moreno tan rápido que hubo que sacarlo en camilla. A la presentadora, que era una chica muy mona y con ganas de transmitir un Barça-Madrid, o sea, de hablar de la cultura histórica del pueblo, le costó tanto llegar a la puerta que hubo quien pensó en llamar a los bomberos. Eso sí, el menú era de hermandad, porque los platos estrella consistían en cangrejos estilo Rioja, capturados en el río Besós, sector de la térmica, y algas a la valenciana. El dueño dijo que las algas serían el alimento básico del futuro, y que como todos las comeríamos, sellarían la unidad de los pueblos.

 

Una novela de barrio. Francisco González Ledesma. RBA. Primer Premio Internacional de Novela Negra RBA.

 

domingo, 20 de enero de 2008

Irving Penn

Colette. París 1951.

Jean Cocteau. París 1948.

Marcel Duchamp. Nueva York 1948.

Francis Bacon. Londres 1962.

 

Exposición: Encuentros íntimos. Retratos de artistas y escritores. Irving Penn. The Morgan Library and Museum. Nueva York. Hasta el 13 de abril de 2008.

Visto en:  The New York Times.

 

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jueves, 17 de enero de 2008

Luminotecnia

 

Luciano Ori. La escritura en libertad. Antología de poesía experimental. Edic. de F. Millán y J. García Sánchez. Colección Visor de Poesía.

 

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martes, 15 de enero de 2008

Liverpool


La decisión de filmar el documento respondía a evidentes razones personales, parte de un intento premeditado de enfrentarse con el rascacielos, aceptar el implícito desafío físico, y luego dominarlo. Había advertido ya hacía tiempo que el edificio estaba desarrollando en él una fobia poderosa. No podía dejar de pensar en la enorme masa de hormigón apilada encima de él, ni en la impresión de que él mismo era el foco de las líneas de fuerza que recorrían el edificio, casi como si Anthony Royal le hubiese diseñado un cuerpo con la deliberada intención de que esas líneas lo inmovilizaran.


Rascacielos. J. G. Ballard. Editorial Minotauro

Liverpool, capital europea de la cultura en 2008.


domingo, 13 de enero de 2008

Ángel González

 

 

Muerte en el olvido

 

Yo sé que existo

porque tú me imaginas,

Soy alto porque tú me crees

alto, y limpio porque tú me miras

con buenos ojos,

con mirada limpia.

Tu pensamiento me hace

inteligente, y en tu sencilla

ternura, yo soy también sencillo

y bondadoso.

Pero si tú me olvidas

quedaré muerto sin que nadie

lo sepa. Verán viva

mi carne, pero será otro hombre

-oscuro, torpe, malo- el que la habita...

 

 

Áspero mundo. Ángel González. 1956.

 

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viernes, 11 de enero de 2008

Viaje

 

Pero a la vez el río, la playa, la selva, estaban en calma, en una calma perfecta.

 

El corazón de las tinieblas. Joseph Conrad.

 

Fotografía: Ben tre mangroves. Peter Steinhauer.

miércoles, 9 de enero de 2008

Robert y Shana Parke Harrison

La escritura del viento.

 

El libro de la vida.

 

Robert y Shana Parke Harrison

 

lunes, 7 de enero de 2008

 

Sí, fui buena.


¡Qué equivocada estaba Emily Dickinson! La esperanza no es "esa cosa con plumas". La cosa con plumas ha resultado ser mi sobrino. Tengo que llevarle a un especialista en Zurich.


Cuentos sin plumas. Woody Allen. Tusquets Editores.

Fotografía: Lucía.
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sábado, 5 de enero de 2008

Carbón

 

En este trance histórico, Asturias es la región que ha observado un comportamiento más edificante. Me atrae y sobrecoge el misterio que hace germinar en una palabra acepciones tan contrapuestas y, sin embargo, tan entrañablemente consanguíneas. Parad la atención en estas dos palabras: edificante y edificación. Por un lado poseen una acepción humilde, de ejemplaridad ética. Por el otro, una acepción suntuaria, arquitectónica, constructiva. Pues bien, Asturias ha observado un comportamiento edificante porque puede servir de ejemplo a las demás regiones y porque se ha puesto al servicio de la edificación, de la reconstrucción nacional. ¿Es que los asturianos somos los únicos que no tenemos fisonomía regional? ¿Cómo no? Hasta en el infierno, como antes dije. Si la fisonomía no se puede perder, a pesar de todo... Ni tampoco inventar, por medio de la aplicación artificiosa. Cuando esto último ocurre, no es que resulte una fisonomía, sino una caracterización contrahecha, como la de los cómicos para salir a escena. De donde se deduce que es vano empeño de afanarse por conservar la fisonomía. Cabalmente, la fisonomía se conserva cambiándola con la edad, y conservarla en statu quo equivale a perderla.

 

Ramón Pérez de Ayala. 1931. (Regionalismo asturiano: textos para su historia. Selección de Bernardo Fernández Pérez). Los Cuadernos del Norte. Año I. Nº 4.

Fotografía: Castillete de la Mina La Camocha (Asturias). Lucía.

LA MINA Y EL MAR

viernes, 4 de enero de 2008

Cántico

 

 

 

Gocémonos, amado,

y vámonos a ver en tu hermosura

al monte y al collado,

do mana el agua pura;

entremos más adentro en la espesura.

 

Cántico espiritual. San Juan de la Cruz.

 

Fotografía: Miscelánea. Lucía. Les invito a mi galería fotográfica. (Barra de la derecha).

miércoles, 2 de enero de 2008

Fuego

 

Solo se necesita una cerilla para incendiar un pajar,

o una observación para incendiar una mente.

 

Monsieur o el Príncipe de las Tinieblas. Quinteto de Avignon IV. Lawrence Durrell.

Fotografía: Tirada 15. 1994. Chema Madoz.