En el marco de las humanidades y de las ciencias sociales, los estudiosos vienen centrándose en la forma en la que la globalización y el transnacionalismo alteran nuestro concepto de cultura.
La belleza ha desaparecido de los debates en torno al movimiento de personas de una parte del mundo a otra. Esta exposición pretende mostrar la visión compartida, y el compromiso de numerosos artistas para explorar nuevos roles activos dentro de la sociedad. La exposición busca plantear preguntas en torno a ¿qué es lo bello?, y ¿pueden obras de arte bellas ayudar al espectador a sentirse mejor dentro de este nuevo mundo?
Las cosas se le están poniendo feas ahora a Rebus. "Está a punto de cumplir 60 años y la legislación escocesa es tajante: le toca jubilarse", explica Ian Ranking (Cardenden, Escocia, 1960). Así que tras la próxima no habrá ninguna novela más con el agente. "Salvo que cambien las leyes. Hay gente en el Parlamento de mi país que es muy aficionada a las aventuras de mi personaje y se están planteando proponer una modificación para alargar un poco la edad de retirarse, y permitir que Rebus siga en el tajo unos cuantos años más".
Como ya comenté hace unos días este parece ser el principio del fin. Según he leído en los periódicos "Scotsman" y "The New York Times" parece ser que Ian Rankin está un poco cansado y ha decidido tomarse un respiro. Después de 24 libros (18 dedicados a Rebus) publicados en 20 años se lo tiene bien merecido.
Hoy no es día de aniversarios, ni celebraciones, simplemente es día de agradecimientos. Desde mi reino de ultramar, que no es otro que este sillón de lectura, me gustaría dar las gracias a todos aquellos que leen La Calavera Bajo la Piel.
“Una mañana, contaba Reb Shem, Reb Yahé que aún era adolescente, vino a verme a mi casa. Su estado de gran sobrexcitación, el discurso incoherente que me expuso, me hicieron una impresión penosísima. Yo probaba, con palabras que soltaba lentamente, apelando indirectamente a su memoria, a llevarle a expresarse inteligiblemente. Nada. Tenía la sensación de que él leía, como los difuntos, un libro al revés y de que fuera del espejo, ninguna intervención podía restablecer, en su boca, la ordenación de las frases pronunciadas.
Entonces, le tendí una rosa de mi jardín añadiendo: Hijo mío, en los seres y en las cosas hay un orden y una armonía que no podemos romper sin peligro de comprometer hasta su nombre. ¿Cabe igualar esta rosa?
Al cabo de unos días, Reb Yahé me visitó de nuevo. Llevaba, en la mano, una flor semejante a la que yo había cortado para él y me la ofreció con estas palabras: Maestro, me ha vuelto el juicio. Mi alma ha recobrado la disposición de sus pétalos y su perfume.”
(“Tú sueñas con escribir un libro. El libro está escrito.” Reb Zaidan.)
Edmond Jabès. Traducción de José Martín Arancibia (Revista Creación. Nº1)
[...] En la esquina de la rue Tournefort, Oliveira se dio cuenta de que llevaba todavía el cigarrillo entre los dedos, apagado por la lluvia y medio deshecho. Apoyándose contra un farol, levantó la cara y dejó que la lluvia lo empapara del todo. Así nadie podría darse cuenta, con la cara cubierta de agua nadie podría darse cuenta. Después se puso a caminar despacio, agachado, con el cuello de la canadiense abotonado contra el mentón; como siempre, la piel del cuello olía horrendamente a podrido, a curtiembre. No pensaba en nada, se sentía caminar como si hubiera estado mirando un gran perro de lanas colgantes y apelmazadas moviéndose bajo la lluvia. De cuando en cuando levantaba la mano y se la pasaba por la cara, pero al final dejó que le lloviera, a veces sacaba el labio y bebía algo salado que le corría por la piel. Cuando mucho más tarde y cerca del Jardín des Plantes, volvió a la memoria del día, a un recuento aplicado y minucioso de todos los minutos de ese día, se dijo que al fin y al cabo no había sido tan idiota sentirse contento mientras acompañaba a la vieja a su casa. Pero como de costumbre, había pagado por ese contento insensato. Ahora empezaría a reprochárselo, a desmontarlo poco a poco hasta que no quedara más que lo de siempre, un agujero donde soplaba el tiempo, un continuo impreciso sin bordes definidos. "No hagamos literatura ", pensó buscando un cigarrillo después de secarse un poco las manos con el calor de los bolsillos del pantalón. [...] Rayuela. Julio Cortázar
XVI 1. Dijo: El hombre cabal entiende la equidad; el insignificante, su ganancia. XVII 1. Dijo: De la substancia de la justicia el hombre honrado hace sus obras. (Aliter: el hombre honrado hace sus actos con la substancia de la equidad). (Como en las últimas palabras del Ta S'en: El tesoro de un Estado es la honradez. otras variantes: El capital del Estado es la honradez. La riqueza de un Estado es su honradez. La prosperidad de un pueblo es la honradez de su gobierno.)
Analecta de Confucio traducida por Ezra Pound. (Antología. E. Pound. Traducción José Coronel Utrecho y Ernesto Cardenal. Visor de poesía.)
Elegía Sin que nadie lo sepa, ni el espejo, ha llorado unas lágrimas humanas. No puede sospechar que conmemoran todas las cosas que merecen lágrimas: la hermosura de Helena, que no ha visto, el río irreparable de los años, la mano de Jesús en el madero de Roma, la ceniza de Cartago, el ruiseñor del húngaro y del persa, la breve dicha y la ansiedad que aguarda, de marfil y de música Virgilio, que cantó los trabajos de la espada, las configuraciones de las nubes de cada nuevo y singular ocaso y la mañana que será la tarde. Del otro lado de la puerta un hombre hecho de soledad, de amor, de tiempo, acaba de llorar en Buenos Aires todas las cosas. Jorge Luis Borges
Mi querida amiga Piel de Letras, autora del blog Por que quiero decirlo ha pensado en mi a la hora de otorgar los premios al Blog Solidario. Muchas gracias, me siento abrumada.
Los premiados han de: Nominar a 7 personas que piensen que tienen blogs solidarios. Publicar un post en su blog y poner o no, la imagen del blog solidario en su blog. Enlazar con el blog que les concedió el premio.
...Estaba cada vez más deprimido.El más mínimo escándalo, y no sólo se hundiría el plan Giscard sino que ¡hasta su misma carrera profesional se habría acabado! Las tremendas cifras le remachaban la cabeza. El año pasado había tenido unos ingresos de 980.000 dólares. Pero tuvo que pagar 21.000 dólares mensuales a cuenta del préstamo de 1,8 millones con el que había comprado el apartamento. ¿Qué eran 21.000 dólares mensuales para alguien que casi ganaba un millón al año? Así fue como pensó en aquel momento, pero de hecho esa cantidad mensual resultaba una carga pesada, aplastante. Subía a 252.000 dólares anuales, no desgravables porque no se trataba de una hipoteca, sino de un préstamo personal. (Las juntas de propietarios de los edificios de lujo en Park Avenue no permitían que nadie hipotecase su apartamento). De modo que, teniendo en cuenta los impuestos, necesitaba ingresar 420.000 dólares para pagar esos 252.000. De los 560.000 dólares restantes de sus ingresos del año anterior, 44.000 se le iban en pagar los gastos mensuales de mantenimiento del apartamento; 116.000 para la casa de Old Drover's Mooring Lane de Southampton (84.000 para el pago de la hipoteca con sus intereses, 18.000 para la calefacción, servicios, reparaciones y seguros, 6.000 para cortar el césped y los setos, 8.000 para los impuestos). Las fiestas en casa y en restaurantes habían subido 37.000. Esta era una cifra modesta en relación con lo que pagaban otros; por ejemplo la fiesta de cumpleaños de Campbell en Southamton no contó más que con un tíovivo (aparte de, naturalmente, los ponies y el prestidigitador, que eran obligatorios), y le había costado menos de 4.000 dólares. La escuela Taliaferro, servicio de autobús incluido, le había salido por 9.400. La factura de muebles y ropa había sido de aproximadamente de 65.000; y no había posibilidades de reducir esta partida de gastos dado que Judy era, al fin y al cabo, decoradora, y tenía que mantener cierto nivel mínimo. El servicio (Bonita, Miss Lyons, Lucille, la mujer de la limpieza, y Hobie, el chico para todo de Southampton) les costaba 62.000 dólares anuales. En resumen, sólo le quedaban 226.200 dólares anuales, o 18.850 al mes, para los impuestos adicionales y gastos diversos, entre los que había que contar los seguros (en promedio, casi 1.000 al mes), el alquiler del garaje para dos coches (840 al mes), gastos de comida en casa (1500 al mes), cuotas de clubs (unos 250 al mes)... La verdad, la abismal verdad era que el año pasado había gastado más de 980.000 dólares. Bien, podía, naturalmente, recortar un poco por aquí y por allá -aunque no lo suficiente-... ¡suponiendo que ocurriera lo peor! Pero de lo que no podía escabullirse era del préstamo de 1,8 millones de dólares, de esos aplastantes 21.000 dólares al mes, a no ser que lo devolviera de golpe, o que vendiera el apartamento para mudarse a otro más modesto, ¡lo cual era imposible! ¡Ya no podía volverse atrás! En cuanto alguien ha vivido en un apartamento de 2,6 millones de dólares, un apartamento de Park Avenue, ¡resulta imposible irse a vivir a un apartamento de sólo un millón!
Mejor nos vamos a Deptford, Támesis abajo, habrá más alboroto en el Albany, argucias para sacarlo a tomar viento. Brisas , risas. Como un descosido. Hilaridad la virtud. La boca que ríe no mesa musas... Soltando el chorro, Well-ington peace after Water-loo..., con sus cantos repisanos. Y meándose de risa ha-ha contra aquel muro con la gran pintada: EL DINERO ES LA DROGA MÁS PODEROSA: LSD CONTRA LSD. [Laus $emper Deo: In Gold We Trust]. L de libras, S de chelines y D de peniques. En gordas letras blancas. Lepras. Miré los muros, los Wall Streets, de la Patria Mía, si un tiempo fuertes, cuántos enteros?, ya desmoronados, oh morons!, por la usura nuestra de cada día, desde que naufregó a nuestras costas el industrioso Robinsón con su Viernes negro... [Cómo andamos de fondos?: Otro banco de arena para Raquel & Vidas y para los capitanes de industrias, suciedad anónima, decid otra mentira sobre el papel... Con usura todo se vuelve basura, shit on!, ah bono a bono divino tesorro, y papel mojado, Peace off! Largo d'aquí, no revuelva en mi tacho!, y papel pintado, wall paper in your Wailing Wallet... Saca la billetaira y empaperla el muro de larmentaciones, ay ay! uh! sura a sura apresusuraos, corran, ancora!, último aviso a los usurarios: con usura las bellas letras se quedan en feas, proustestadas, devueltas, a las primeras de cambio, e incluso Doña Literartura y Madame Liettérature and Lady Littlerature se quedan en LITTER: pouah! la pouahbelle pour la poubellication des bêtes-sellers... Qué!? que no lo ha comprado todavía ? Un rollo? Este libro del mes vale su peso en oropapel! Hi! giénico. Je! nial.]
Poundemonium. Homenaje a Ezra Pound. Julián Ríos. Edicions del Mall (1986)
Barcelona, 6 sep (EFE).- El escritor barcelonés Francisco González Ledesma ha ganado hoy la primera edición del Premio Internacional de Novela Negra RBA, dotado con 125.000 euros, con una nueva entrega de su personaje más popular, el comisario Méndez. La obra ganadora, "Una novela de barrio", presentada a concurso bajo el seudónimo de Paco Miralles, se publicará, según ha informado la editorial, a mediados de noviembre. "Una novela de barrio" tiene como punto de partida un suceso ambientado en el pasado, en los años 70, cuando dos ladrones atracan un banco y en su huida matan a un rehén, un niño de corta edad. La acción narrativa comienza en la Barcelona actual, en la que uno de los atracadores muere asesinado, mientras el otro, temiendo por su vida, decide adelantarse y matar al seguro vengador, el padre del niño muerto. En esta espiral de violencia irrumpe el singular policía, Méndez, medio jubilado y de métodos poco ortodoxos, que con su intervención decisiva resolverá el caso.
La más alta tarea que hay en el arte es crear la imagen bella; para crear orden y profusión de imágenes con que poder proporcionar a la vida de nuestras mentes un entorno noble. Y si, como dicen algunos, el alma sobrevive al cuerpo: si nuestra conciencia no es una melodía intermitente de cuerdas que recaen entre los intervalos en el silencio, entonces más que nunca deberíamos desplegar las imágenes de la belleza para que al salir a espacios deshabitados tengamos con nosotros todo cuanto es necesario- una abundancia de sonidos y pautas para entretenernos en este largo sueño; para sembrar nuestro camino hacia el Valhalla: para ofrecer, de paso, ricos presentes.
Personae. Los poemas breves. Ezra Pound. Edición revisada al cuidado de Lea Baechler y A. Walton Litz. Traducción de Jesús Munárriz y Jenaro Talens. Texto bilingüe. Poesía Hiperión.
Angelo se da cuenta de que su madre, cuando le habla de cerca, tiene un pobre aliento de fiebre, la respiración fatigada. Piensa de nuevo que se ha matado a trabajar. Quisiera preguntárselo, pero ¿cómo hacerlo? El chico se siente intimidado a cada impulso afectivo. Teme las expresiones de su amor puesto al desnudo. Su propia ternura le atemoriza, sus impulsos amorosos se extinguen apenas nacen, las palabras afectuosas mueren en sus labios. Siempre ha temblado ante las burlas de su padre o ante su incredulidad.
Angelo. Luchino Visconti. Traducción de José Ramón Monreal. Ediciones B.
Muerte en Venecia. Dirección de Luchino Visconti (1971).
Ahí están los jardines, los templos y la justificación de los templos, La recta música y las rectas palabras, Los sesenta y cuatro hexagramas, Los ritos que son la única sabiduría Que otorga el Firmamento a los hombres, Cuya serenidad fue reflejada por el mundo, su espejo, De suerte que los campos daban sus frutos Y los torrentes respetaban sus márgenes, El unicornio herido que regresa para marcar el fin, Las secretas leyes eternas, El concierto del orbe; Esas cosas o su memoria están en los libros Que custodio en la torre.
Los tártaros vinieron del Norte En crinados potros pequeños; Aniquilaron los ejércitos Que el Hijo del Cielo mandó para castigar su impiedad, Erigieron pirámides de fuego y cortaron gargantas, Mataron al perverso y al justo, Mataron al esclavo encadenado que vigila la puerta, Y siguieron al Sur, Inocentes como animales de presa, Crueles como cuchillos. En el alba dudosa El padre de mi padre salvó los libros. Aquí están en la torre donde yazgo, Recordando los días que fueron de otros, Los ajenos y antiguos.
En mis ojos no hay días. Los anaqueles Están muy altos y no los alcanzan mis años. Leguas de polvo y sueño cercan la torre. ¿A qué engañarme? La verdad es que nunca he sabido leer, Pero me consuelo pensando Que lo imaginado y lo pasado ya son lo mismo Para un hombre que ha sido Y que contempla lo que fue la ciudad Y ahora vuelve a ser el desierto. ¿Qué me impide soñar que alguna vez Descifré la sabiduría Y dibujé con aplicada mano los símbolos? Mi nombre es Hsiang. Soy el que custodia los libros, Que acaso son los últimos, Porque nada sabemos del Imperio Y del Hijo del Cielo. Ahí están en los altos anaqueles, Cercanos y lejanos a un tiempo, Secretos y lejanos a un tiempo, Secretos y visibles como los astros. Ahí están los jardines, los templos.
Solo se necesita una cerilla para incendiar un pajar, o una observación para incendiar una mente. Lawrence Durrell.
Roy Batty. Blade Runner
Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.
"Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades. En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W.C.
¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!"
Poema 8. Espantapájaros. Oliverio Girondo. 1932.